6 de marzo de 2012

¿Cómo te lo explico, mi comandante?

"...el comandante Guevara entró a la muerte
y allá andará según se dice..."
Juan Gelman

¿Cómo te explico que todo fue en vano?,
que te extraña el terreno americano
que te mencionan y no te recuerdan
que no saben de tu vida una mierda,
que en las extensas aceras del centro,
en varios tenderetes callejeros
ofrecen camisetas los tenderos
reluciendo tu incansable semblante.
¿Cómo te lo explico, mi comandante?
que tu afectuosa y enérgica imagen
en finos escaparates se expende,
que tu insurrecto espíritu se vende,
que los logros que fueron fabricados
hoy se encuentran en el suelo empolvados.
¿Cómo te lo explico, mi comandante?
que América está huérfana de padre,
que nos duele la Cuba que dejaste,
que el solemne camino que trazaste
perdió ya, con los años, el encuadre.

¡No sé cómo carajos te lo explico!
¿cómo te pido perdón, Ernestico?

23 de febrero de 2012

Solo


Solo,
muy solo, soledad, solito,
solitud, solescencia, solísimo,
soledancia, solitito, encuerado,
solo por la soledad que me ensolece,
solo por la vida,
solo en mi cama,
solo al teléfono,
solo con la hoja en blanco que contemplo,
solo en los salones,
en los parques,
en las calles,
en las avenidas,
en los cafés.
Solo en los congresos de literatura,
solo en las insignes cátedras de la academia,
en las marchas de protesta,
en el discurso político.
¡Sola soledad humana!
Soledad que se aproxima,
que acecha mis momentos vulnerables,
que violenta mi sosiego,
que penetra en las grietas,
que avanza en mi torrente sanguíneo.
Infame soledad rastrera,
soledad iracunda,
soledad irremediable,
soledad distópica,
aflicción de lacerante destierro.


Controversia celestial

a Alfonso de la Parra,
con respeto y cariño.

Dios y Darwin se sentaron
para hablar de religión;
sin cátedra, sin sermón,
muchas palabras cruzaron
las ideas se confrontaron,
ninguno se enardeció.
Ya la luna apareció
y olvidando vituperios,
derrocando los imperios,
la polémica se abrió.

Muchos dicen que pelearon,
se jalaron del mechón;
cierto es que sin aversión
los dos sabios se enteraron,
con paciencia descifraron
lo que el otro debatió.
Dios a Darwin demostró
que puede usar sus criterios,
dejando atrás los dicterios,
de los que siempre abusó.

Ambos un trago se echaron
después de la discusión;
no se dieron la razón
pero al menos se contaron
todo aquello que opinaron
acerca del superyó.
Tranquilo el tiempo pasó,
no hubo insultos ni improperios
y aunque quedaron misterios,
dogma a la ciencia escuchó.


20 de febrero de 2012

Octava espera

Esperando impaciente el plenilunio,
aguardando tu aparición fastuosa
ansioso de fracturar mi infortunio
mi triste soledad te busca ansiosa
deseando acortar el intercolumnio
de tu enérgica imagen fulgorosa.
Redobla el viento, ya la luz se entrega
mientras tu espíritu en el mar navega.

19 de febrero de 2012

Alborada


¿De qué color es el cielo, Guajira?
confundo los colores en el viento
¿De qué color la estrella que nos mira?
que posa y nos sonríe en el firmamento.

El alba fulgura en tu faz, Guajira
procuro capturar ese momento
interminable instante sin mentira
mi péndola, vihuela y alimento.

¿De qué color es el sol?, me pregunto
cuando tus ojos refractan su brío
nuestras vidas bailando a contrapunto
contrastando tajantes con el frío.
Despiertan ya las plantas a su asunto
esperando la embriaguez del rocío.

15 de febrero de 2012

De aquel vitral emanan


De aquel vitral emanan
los añiles recuerdos de mi infancia
de tus ojos cargados de energía
de tus cabellos, su hermosa fragancia.
Esos faros vigías
que múltiples desvelos han causado,
en mis sueños posan con elegancia,
en mi pluma se encuentran incrustados.
Caleidoscópicas luces me atrapan
con su perenne y sublime constancia,
con potente esplendor de mediodía
me recuerdan mi eterna militancia.
¡Oh perpetua latría!
que tus altivos ojos han obrado,
me colman de ventura en abundancia
y estallan mis versos desaforados.

8 de febrero de 2012

Metasoneto

Un soneto me manda hacer Violante,
en mi vida me he visto en tal aprieto [...]
Lope de Vega
Me dijeron que escribiera un soneto,
no sé cómo empezar a componerlo,
tengo que poder hacer florecerlo,
voy buscando dentro del alfabeto.

He finalizado el primer cuarteto,
me ha sido difícil entretejerlo,
a esta altura no podré posponerlo,
no permitiré que quede incompleto.

Ahora es tiempo de cambiar la rima;
para poder darle cadencia al verso
necesario es subirse a la tarima.

En este poema he quedado inmerso
y así lanzo al viento con alta estima:
¡Un soneto que canta al universo!


31 de enero de 2012

Guajira sideral


Wilt thou be gone? it is not yet near day:
it was the nightingale, and not the lark,
that pierced the fearful hollow of thine ear;
nightly she sings on yon pomegranate-tree:
believe me, love, it was the nightingale.
Romeo and Juliet
W. Shakespeare

La conjugación de dos cuerpos danzantes
que lanzan palpitaciones férreas
bebiéndose el uno al otro,
el leve temblor de tus piernas
que despiertan mis delirios agitados,
respiraciones entrecortadas,
sensuales roces que incitan.

¡Oh Guajira!
El blanco de tu cuerpo me provoca dibujar sus contornos,
a recorrer sus llanuras,
a usurpar sus recónditas comisuras
a extraviarme en el suntuoso resplandor de tu vientre.

Excitación exorbitante de un universo
estallando por los poros de nuestras almas.
La gloria de saciar mi sed
con el perpetuo hontanar de tus senos,
la cadencia casi fantástica
de nuestros cuerpos enlazados;
ahogados jadeos...
¡ansiedad de fundirnos en un grito de pasión lascivia!

¡Oh Guajira!
Los tórridos besos de mi boca
van trotando tus cañadas y colinas.
Esta noche, con álgidos tonos,
canto a tu cuerpo de piel abrasiva.

26 de enero de 2012

Maldito sol que apagas


Maldito sol que apagas
de la noche la cadencia sedante
con tu brillo potente altisonante
disipas la penumbra seductora.
Usurpas en el cielo
sin duda y sin recelo;
de mi Guajira, la piel cegadora,
esfumas al inicio de la aurora.
Maldito sol que enjuagas
que pausadamente nos desembriagas.


25 de enero de 2012

El Cantor Posmoderno


Yo soy cantor posmoderno
y escupo al suelo mi suerte
le hablo también a la muerte
aunque no me haya escuchado
me siento a veces cansado
notándome un poco fuerte.

Amo el canto del centzontle
como dijo ya el poeta
me pongo la camiseta
de cantor empedernido
y aunque ya lo he sufrido
no se me cae la careta.

Con la guitarra en la mano
lanzo mi grito de guerra
yendo camino a la sierra
voy silbando las bellezas
y con un par de cervezas
canta el hijo de la tierra.

Yo he nacido en cuna de oro
mas no me gustó la cepa
me fui errante por la estepa
tratando de sanar mi alma:
la sencillez de la palma,
la calidez de la arepa.

No pretendo ser un sabio
ni cargarme de proezas
y aunque uso mi cabeza
para vislumbrar verdades
junto a mis buenos cofrades
confiamos en la nobleza.

No entiendo por qué la gente
se satura de falacias
y creen en la democracia
como sostienen la iglesia
todos monos con amnesia
consiguen poca eficacia.

Como perros sin correa
no cuidamos el planeta
lo hemos colmado de grietas
y de dolencias diversas
lleno de mentes perversas
de idiotas analfabetas.

Como peones en la mesa
somos siervos del sistema
nos regimos por teoremas
olvidando el lado humano
nadie se tiende la mano
y nadie entiende un poema

Es tiempo de despertarse
el mundo clama un alivio
dejando atrás los anfibios
que se arrastran consumados
por los odios, acabados
por rencores, en declivio.

Ya lo dijo algún amigo
el que no estuvo callado
con la mano en su costado
quitándose las astillas:
¡prefiero morir parado
que subsistir de rodillas!


8 de enero de 2012

Aroma de vos

El radiante aroma de vos,
fulminó con espasmos centelleantes
mi tranquilidad ingenua,
colándose por las grietas de mi piel
en un volátil baile sin tregua.

Las armoniosas ventiscas de la esencia de vos
izaron las velas de mi barca
en rutas lunares,
en direcciones galácticas.

Las manos frías de vos
que en sigilos adaggios
se enredaron con las mías,
repartieron eléctricos roces
que cimbraron mis duros cimientos en agonía.

El albugíneo rostro de vos
contemplándome absorto,
reflejando destellos de luz
deambula con pasos de trueno
retumbando en el centro de mi pecho.

Los reservados labios corintos de vos
ardieron en un frío invierno
y rompiendo discreción y reserva
me redujeron a polvo,
me invitaron a bailar,
me despojaron del suelo,
me aniquilaron
y me volvieron a reanimar.

¡Amarillos versos,
trazos eclécticos,
estruendosos compases musicales
de orgásmicos acentos!


25 de diciembre de 2011

Rojo el corazón

Rojo el corazón
de flagrantes besos
del culto a tus labios
de praderas y peñascos.
rojo el corazón
de la brisa que respiro
de tu imagen insistente
de tus perpetuos ojos de antaño.
rojo el corazón
de notas dibujadas en el aire
que se escurren seducidas
por tus largos filamentos negros
que emiten aromas espectaculares
que rondan mi universo conocido
que vuelan y revuelan mis sentidos.
rojo el corazón
de incalculables frutos
de magnitudes cósmicas
de indómitos deseos
prendidos a tu aliento.
rojo el corazón
de verdes penetrantes
de policromáticos azules
de naranjas de azafrán
de escandalosos morados y amarillos.
rojo el corazón
de zagales suspiros
de elevadores testigos
de latidos a contratiempo
de tu nombre retumbando
en los ecos de mis sueños.
rojo el corazón
de intensas tonalidades
de venturosos torbellinos
de lenguas inquietas
de vibrantes almas
reencontradas en la tierra.
rojo el corazón de vida
¡por fin vida!

19 de diciembre de 2011

Angustia lineal

Nunca supe cómo es que tu ausencia se presenta desafiando los colores de la vida sin piedad alguna de verme tirado y rendido ante los pies de la luna en el cielo que posa para la foto de un melancólico fotógrafo experimental que intenta reflejar la absoluta angustia de la soledad en el cielo limpio con estrellas salpicadas en el lienzo enorme del pintor que no ha podido superar el hecho de no haber logrado la exactitud de las emociones diseñadas para mostrarse con la combinación de los colores que desafiados se enfrentan con el blanco arrogante del cuadro en el caballete casi podrido de desilusiones que se quedaron pintadas en la madera sin tener la suerte de reparaciones sabiendo qu epronto será arrojado a los confines de la basura compartiendo celda con desperdicios que la gente fue abandonando después de haberlos arrumbado unos años en el fondo del clóset que suele guardar en sus entrañas los objetos que dan la cara y los alcanza a alumbrar la luz del día mientras a otros no se les permite asomar los ojos y se quedan escondidos empolvándose atrapados por la angustia y el abandono de quien no ha sabido valorar la sutileza del corazón tan grande que poseen los abandonados que andan caminando por las veredas del mundo que abre entre sus fauces tanta diversidad de vida y de formas de amor que pocas veces son valoradas por los grandes sabios que han plasmado las maravillas más grandes de nuestro mundo tan golpeado por tiranos y el egoísmo que caracteriza profundamente a nuestra especie que se ha dado cuenta que suele ser más fácil destruir que crear y creer en lo profundo de la sangre de una pluma que proyecta y funciona como sexto dedo de una mano que es la extremidad más fiel que posee el corazón.

3 de noviembre de 2011

Trepidosa colambre

Trastánicos unápticos se enmermelean en mi psíquiade
con esta hermotante piésula de termentura.

Trepidosa colambre

redames la desviadosa nube
entre los sayos y sábidos cluétanos
de nuestra manfedambre.
Me corcovan las rancherías fétidas
de cliántumos benéficos,
de las ávidas dumbres,
¡del hambre de tus reténicas lumbres!

Recintos de vosada regodambre
se inisten en mis relinchos de trube,
de suareti, de coprismas defétanos
hechos solo de alambre.
Sabios que diesmen clétidas
respiran de los cuarintos celéficos
raspándome la séquita costumbre,
¡me quiebran sus patéticas falumbres!

Ya no existe el codambre,
los fuegos que restaman sin lajube
se reflejan en los catorce alsétanos.
Vientos que fiebren de hambre
enmuscados en primigenias rétidas
se cuelan en los penuestos marsénicos
para que nos alumbre,
para que cante en lo alto de las cumbres.