23 de febrero de 2012

Controversia celestial

a Alfonso de la Parra,
con respeto y cariño.

Dios y Darwin se sentaron
para hablar de religión;
sin cátedra, sin sermón,
muchas palabras cruzaron
las ideas se confrontaron,
ninguno se enardeció.
Ya la luna apareció
y olvidando vituperios,
derrocando los imperios,
la polémica se abrió.

Muchos dicen que pelearon,
se jalaron del mechón;
cierto es que sin aversión
los dos sabios se enteraron,
con paciencia descifraron
lo que el otro debatió.
Dios a Darwin demostró
que puede usar sus criterios,
dejando atrás los dicterios,
de los que siempre abusó.

Ambos un trago se echaron
después de la discusión;
no se dieron la razón
pero al menos se contaron
todo aquello que opinaron
acerca del superyó.
Tranquilo el tiempo pasó,
no hubo insultos ni improperios
y aunque quedaron misterios,
dogma a la ciencia escuchó.


4 manifiestos:

COmpa dijo...

Chido!! oye las terminaciones ritmicas son igualitas por intencion? o por regla?

Abrazo primo... chingonsisimo

Carlos

Roberto Velasco dijo...

Por intención.

Normalmente se cambian las rimas entre cada décima.

Me gustó así por la musicalidad que produce.

Gracias por tus comentarios, primo.

JAVIER TOMAS dijo...

Precioso poema con una profundidad y una filosofía estupenda. Es maravilloso ligar poesía con pensamiento.

Anónimo dijo...

veo que estás escribiendo mucho! me alegra en demasía. muy buen poema!